En este artículo echaremos un vistazo sobre las vitaminas de la miel y sus propiedades.

Además de ser deliciosa, la miel es uno de los alimentos naturales con mayor carga mineral y vitamínica conocida jamás y los científicos cada vez se aseguran de que podría convertirse en uno de los suplementos más completos que existen.

¿La Miel contiene vitaminas?

Aproximadamente el 2 % del contenido de la miel pura y sin procesar (como la que ofrecemos) son vitaminas y minerales y, aunque parezca poco, es una cantidad considerable de nutrientes en un solo alimento de origen natural.

Este alimento es especialmente rico en vitaminas C, D, E y del complejo B, necesarias para múltiples procesos metabólicos dentro del organismo.

La miel contiene vitaminas y minerales naturales que pueden ayudar en el metabolismo de los alimentos, en la producción de energía y en la correcta utilización de las grasas (lo cual es increíblemente positivo para la salud).

Vitaminas de la miel y para qué sirven

Dentro de las vitaminas más importantes que podemos conseguir en la miel, podemos destacar el asombroso papel de las principales, las cuales son la vitamina C, la vitamina D, la vitamina B6, la tiamina, la niacina, la riboflavina y el ácido pantoténico

Vitamina C

También llamada ácido ascórbico, la vitamina C ha sido una de los suplementos más comercializados en los últimos meses y por una razón obvia, de todos los nutrientes, la vitamina C es la que mejor ayuda al sistema inmunológico, lo cual nos hace más resistente a infecciones.

Además de esto, la vitamina C es necesaria para la síntesis del colágeno, la proteína que mantiene la integridad de la mayoría de los tejidos del organismo. Esto puede ser bastante útil sobre todo en casos de cicatrización de heridas y en la reparación de tejidos dañados.

La Miel contiene por sí misma, sustancias que actúan como antioxidantes (los polifenoles, por ejemplo) pero sin duda alguna, la vitamina C potencia este efecto pero, ¿Cuáles son los beneficios de esto? vitaminas de la miel

  • Los antioxidantes neutralizan sustancias que dañan las células, los radicales libres.

  • Al neutralizar los radicales libres, se disminuyen los efectos negativos de estos: envejecimiento prematuro, disminución de las defensas a virus y bacterias, tendencia a enfermarse y predisposición al cáncer y otras enfermedades crónicas.

  • Los antioxidantes promueven el buen estado físico y la vitalidad.

Ahora ¿Imaginas endulzar una limonada caliente con miel? Sin duda alguna, cualquier resfriado se iría muy pronto.

Vitamina D

La vitamina D3 es importantísima en la correcta absorción del calcio a nivel gastrointestinal. Si hay una deficiencia de esta vitamina, habría también una deficiencia del calcio y por ende, muchos problemas podrían ocurrir como debilidad muscular, calambres, falta de energía, caries, osteoporosis, tendencia a fracturas, etc.

La buena noticia es que la miel también contiene cantidades adecuadas de esta vitamina, así que al consumir miel (sola o como acompañante) también nutriendo a tu cuerpo con esta sustancia.

La vitamina D3 tiene otros beneficios menos conocidos pero igual de importantes, como que interviene en la respuesta inmunológica, la cual nos ayuda a afrontar resfriados e infecciones.

Vitamina B6

La vitamina B6 o piridoxina forma parte del complejo de las vitaminas B y tiene como principal función ayudar a algunas enzimas a realizar su trabajo de manera adecuada.

Esto se traduce en mejor memoria y función mental, mejor respuesta inmunitaria y también, puede ayudar a reducir las náuseas y, recientes investigaciones científicas dicen que podría disminuir los síntomas del síndrome premenstrual en mujeres en edad reproductiva.

Vitamina E

La vitamina E es muy conocida en personas que cuidan su piel y no es por menos, la vitamina E es necesaria para la síntesis de colágeno y otras proteínas que constituyen la piel y muchos tejidos de sostén en muchas partes del cuerpo humano.

Tal son sus propiedades que la miel puede usarse directamente sobre la piel, a modo de mascarilla o en cremas especiales. La vitamina E puede absorberse fácilmente a través de los poros y mejora la apariencia de la piel, dándole un aspecto más fresco y lozano.

Tiamina

La tiamina o vitamina B1 interviene en el correcto metabolismo de los carbohidratos y entre sus beneficios están:

  • Mejora la memoria, la atención y la concentración.

  • Aumenta la energía y la vitalidad.

  • Colabora en la normal división celular (lo cual ayuda a reparar tejidos y órganos).

Aunque es rara, la deficiencia de tiamina puede producir una enfermedad llamada beriberi que se caracteriza por debilidad generalizada y síntomas neurológicos.

Niacina

La niacina o vitamina B3 sirve como un cofactor de muchas reacciones metabólicas dentro de la célula. Si esta vitamina falta, ocurrirían muchos problemas pero no te preocupes, si existe algún alimento con alto contenido de esta vitamina es la miel.

La niacina ayuda en la eliminación de sustancias tóxicas del organismo (por medio de la orina) y también interviene en la producción de muchas hormonas, especialmente las hormonas sexuales (testosterona y estrógenos, principalmente).

Riboflavina

La riboflavina o vitamina B2, al igual que la anterior, también está presente en la miel, también forma parte de las vitaminas del complejo B y también actúa como un cofactor enzimático en algunas reacciones de metabolismo, dentro de la célula.

Recordemos que el metabolismo tiene que ver con todas las reacciones químicas que ocurren dentro de las células, de las cuales obtenemos la energía para la contracción muscular, para la función mental o para la producción de sustancias necesarias para la vida.

La riboflavina aporta energía y vitalidad a la persona, a la vez que tiene cierta actividad oxigenante (aumenta el riego sanguíneo y la nutrición de las células).

Ácido pantoténico

El ácido pantoténico (o vitamina B5) es necesario para la producción de una sustancia conocida como Coenzima A, la cual es imprescindible para el metabolismo de las grasas, las proteínas y los carbohidratos.

Además de esto y al igual que la vitamina E, la vitamina B5 ayuda en la buena salud de la piel y por esta razón es posible encontrarse en muchos productos faciales y de belleza.

Por esto, las mascarillas con miel son tan buenas para reparar la piel, aumentar y reducir la inflamación y limpiar impurezas.

 

 

Prueba nuestra Miel